Estaba lista para escuchar la historia de William. Mis manos me sudaban y no podía dejar de tragar saliva, pero estaba preparada para poder escucharlo.
Por otra parte, William lucia desolado, como si no encontrara placer en nada.
–Esa mujer fue la mejor amiga de mi madre por años. –Empieza a hablar con esa voz gruesa que lo caracteriza. –Recuerdo que esa mujer era muy cercana a mi madre, hasta que se mostro como una total enemiga. –Los ojos de William se enfocan en las teclas del piano. –Como u