Diego dio un paso hacia ella, su mirada fija en la de ella. “¿Eso es todo? ¿Es solo tu vida privada? ¿Nada más? ¿No crees que merecía saberlo? Después de todo lo que hemos compartido…”
Isabella lo interrumpió, su voz firme. “Lo que ocurrió entre nosotros fue un error, Diego. Desde el principio. Yo no debí permitir que te acercaras. No debí…” Su voz se quebró ligeramente, pero se recompuso rápidamente. “No debí dejar que pasara nada entre nosotros.”
Diego la miró, incrédulo. “¿Un error? ¿Eso es