En una habitación del castillo antiguo bajo la Sierra Nevada.
Eric estaba sentado frente a su ordenador, mirando el móvil con cara de disgusto.
«No me equivoqué.»
«Me costó mucho valor marcar este número.»
Eric puso la grabación de la llamada que acababa de hacer.
—Aló.
—¿Hello?
—Hola, ¿quién habla?
—Nadie contestó. Tal vez se equivocó.
Eric escuchaba la voz de su madre una y otra vez.
Pensó con expectación, «Mamá tiene una voz encantadora, debía estar especialmente guapa. Me muero por