GENESIS
—¿Novios? —inquirió mi papá.
—Matías —dijo con tranquilidad—, ¿usted no sabía de la relación de nuestros hijos?
Mi padre se quedó serio. Lo vi parpadear, como si no entendiera lo que acababa de escuchar.
—¿Relación? —preguntó él, mirándome—. ¿De qué relación habla?
El señor Anderson sonrió, como si fuera obvio.
—De Génesis y Danilo. Danilo me dijo que son pareja.
Sentí que se me apretaba el estómago. Danilo se adelantó rápido, como queriendo apagar el incendio antes de que empezara.
—