NOHA
—Dos semanas —dijo Alec, levantando dos dedos frente a mi cara—. Dos semanas de relación oficial y Leyla te mandó a volar. Tiene que ser un récord mundial, Noha. Deberíamos llamar a Guinness.
—No te estoy pidiendo que te burles. Te estoy pidiendo que me ayudes.
—¿Ayudarte? Hermano, tú no tienes salvación. Te lo digo como amigo que te quiere y como hombre que ha visto cómo destruyes cada oportunidad que esa mujer te da con una consistencia que es casi admirable.
Estaba sentado en el sofá d