47. Eco de Batalla
El abrazo que siguió a sus palabras tomó a Zuke por sorpresa, pero también le brindó una inesperada sensación de seguridad. Por un momento, creyó en las palabras de Hans, en la posibilidad de que todo pudiera tener un final diferente al que temía. Pero justo en ese instante, la voz de Kairós resonó en su mente.
— Muy pronto estarás a mi lado... Y mataré a este lobo frente a ti, para que entiendas que nadie puede tocar a la mujer del diablo rojo —la voz de Kairós era un susurro siniestro, y Zuke