Al día siguiente Iván y Mariana se reunieron con el matrimonio Mendoza para almorzar y pasar la tarde juntos, comentaban acerca de la fiesta del día anterior coincidiendo en que todo había sido perfecto.
—¡Yo me divertí mucho! —dijo Alberto.
—Sí, la verdad es que todos lo hicimos, gracias por hacernos esa despedida de solteros —agregó Iván luego de darle un sorbo a su jugo de naranjas.
—Para mí fue un tanto extraña —acotó Inés extrañando a todos en la mesa.
—¿De qué hablas, Inés? —preguntó Mari