Los días que siguieron después de la boda fueron bastante tranquilos, los novios se habían ido a su luna de miel cortesía de los padrinos Alberto e Inés, un viaje por varios países de Europa que duraría algo más de un mes. Elena los dejó en el aeropuerto dos días después de la boda y después de una alegre despedida partieron dejándola con una sensación de paz y alegría producida por la felicidad de ver a su padre rehacer su vida.
Durante las siguientes semanas la rutina continuó para todos, G