Elena seguía en la habitación, Gabriel la había dejado sola para que se vistiera cómodamente, él la esperaba en el piso de abajo con la mirada perdida hacia el mar evaluando lo que acababa de ocurrir entre ellos negándose a aceptar que todo lo sucedido lo dejó lleno de una agradable sensación de ternura además del placer, había sido su primer hombre en la vida de ella, se entregó a él con tanta confianza que lo dejó abrumado, y para sus fines prácticos había logrado con ella los lazos que él ne