CAPITULO XXVI
UNA VIDA NUEVA
Jonathan y Catheryn, ayudaban a Andrew y Anne a recobrar el ánimo y la cotidianeidad. No resultaba fácil, y Eleonor, completamente inocente de lo que le había sucedido, estaba pagando por ello. No tenía permiso para salir de la cabaña ni alejarse de la vista de su padre, con lo que su vida había sido reducida a unos estrictos límites, que la aprisionaban. Solo cuando Andrew salía de caza o bajaba al río, ella podía ir con él y disfrutar del entorno que tanto la fasc