*—Cassie:
¿Por qué estaba tan nerviosa?
Cassie abrió los ojos, inhaló y exhaló como llevaba haciendo desde hace un rato. Estaba a punto de casarse y tenía aquellos nervios de noviecilla. Se sentía que iba a explotar de los nervios, sus manos estaban empezando a sudarle, su corazón palpitaba más rápido de lo normal y no dejaba de decirse que algo iba a salir mal. ¿Qué estaba pasándole?
Se miró al espejo de cuerpo entero. No debía de tener miedo. Estaba bien. Las estilistas contratadas por la seño