Clara se apoyó en la puerta, con el rostro pálido y temblando de inquietud.
En su mente, volvieron a aparecer los recuerdos de Diego llegando a la isla con Claudio en brazos, mostrando una actitud dominante al poner en riesgo la vida de todos en la isla.
Ese día, ella se humilló al suplicar con tal de salvar la vida de las personas de la isla, prometiendo que nunca se iría de allí.
Pero ella rompió su promesa.
La mente de Clara pareció llenarse con la imagen de la fría expresión de Diego y su so