—¿Un trato? —Clara lo miró sin entender.
Ella no sabía qué tenía para hacer un trato con él, ya que en este momento se sentía completamente desposeída.
El espacio reducido y la falta de aire hacían que sintiera una asfixia similar a un pez fuera del agua. Su espalda estaba cubierta de sudor.
El hombre se inclinó ligeramente hacia adelante, y una gota de agua cayó desde el extremo de su cabello hasta su rostro, brindando un breve alivio de frescura.
Diego tenía una expresión seria y dijo: —Quédat