Mundo ficciónIniciar sesiónAquellos cuatro días solos, habían sido la antesala a lo que nos esperaba en diciembre. No solo pasamos increíbles momentos conociendo la ciudad, pero también dentro de aquellas cuatro paredes de la habitación de hotel nos amamos sin restricciones. Hicimos de esos momentos, momentos eternos donde fuimos capaces de detener las agujas del reloj. Pero como siempre la realidad golpeo la puerta y tuvimos que despedirnos.







