Mundo ficciónIniciar sesiónAlejandro tira del pañuelo que cubre mis ojos, pero el haber estado cegada, no quiere decir que también haya estado sorda. Sé que hablaba con alguien más...
Hace una mueca, y yo tiro de mis atadas manos, provocando un daño severo en mis muñecas.
—Suéltame, por favor.
—Si no te suelto, ¿qué puedes hacer?
Patalear, gritar, insultar... Nada que pueda sacarme de la situación en la q







