48. No estaba muerta...
Arin se encontraba en el trabajo cuando recibió la llamada de su padre. Su respiración era agitada, así que se preocupó de inmediato. —¿Qué pasa papá?
— No te daré explicaciones, pero ven de inmediato, no te detengas en ningún lugar.
— En 10 minutos máximo estoy allí.
Vedant miró a los invitados de manera apreciativa, esperando que su esposa y Vany se mantuvieran distraídas en el pequeño salón que usaban para ellas mientras llegaba Arin, pero sus súplicas no fueron escuchadas.
Unos minutos ante