89. Dos partos y tres bebes
Acababa de llegar a la clínica, agitada por el parto adelantado de su hermana, intentaba caminar con rapidez cuando una fuerte contracción hizo que Kaira se detuviera. —Oh, no, no puede ser, ¿ahora yo también estoy de parto?
Arin, que iba detrás de ella, se acercó de inmediato. —¿Qué ocurre, amor?
— Nada, creo que son los nervios, pero me pareció sentir una contracción, eso es imposible, así que tranquilo.
— ¿Estás segura?
— Sí, vamos, no perdamos más tiempo, quiero saber si Pari está bien y ya