49. Su aroma
Gian se sintió un poco incómodo al ver a Pari retirarse del lugar junto a Arin, pero ella estaba allí para decidir su destino. Aún lo amaba o al menos eso parecía y era el momento de descubrir si él sentía lo mismo por ella.
— Bueno joven, si desea puede acompañarme a dar un paseo o podemos jugar ajedrez para entretenernos—, propuso Vedant.
— Me parece bien, lo segundo me encanta el ajedrez.
Mientras caminaban a una terraza apartada por todos, Pari se sintió cada vez más nerviosa. —Sé que todo