Luciano
Dios, no tengo tiempo para esto. Discutir sobre una puta mierda.
Nunca he conocido a una mujer más terca. Es porque la conozco por lo que estoy perdiendo el tiempo para tener esta puta discusión.
No soy violento con las mujeres. No es mi manera, pero maldición, esta mujer me ha enfurecido de una manera que no puedo describir.
Me tomó diez minutos hacerle volver a ponerme su maldita ropa.
—Algo está mal contigo—me espeta, poniendo las manos en sus caderas.
—¿Qué? ¿Qué mierda podría estar