Fiorella
Seis meses después…
— Sólo siénteme, Princesa. Siénteme y disfrútame. Planeo disfrutarte—susurra Luciano contra mi oído.
Su nariz roza la mía y me besa. Besos calientes y ardientes se depositan sobre mi mejilla, después por mi cuello.
Contra la sedosa venda de los ojos, todo lo que puedo hacer es imaginar cómo se ve su hermoso rostro. Como no puedo ver, todos mis sentidos se agudizan. Su toque parece llegar a todas partes. Su voz baña mi piel como una suave caricia. Su olor me tienta.