Estoy desnuda, pegada a él, con los ojos y los labios cerrados. Sin palabras y solo con el sonido de mi respiración pesada, la tensión es espesa en el aire. La miríada de pensamientos que corren por mi mente se retuerce y se dispersa. Mis pulmones se aprietan y el aire se disipa, dejándome sin aliento cuanto más me mira con esos ojos tempestuosos.
Las únicas cosas de las que soy consciente son de mi respiración temblorosa, mi corazón acelerado, mi piel tocando la suya, mis pezones pegados contr