En ese momento, Felipe recibió una llamada de Ania.
Ania le preguntó si los saquitos aromáticos que le había dado habían tenido efecto.
Felipe respondió sinceramente:
—Ayer bebí alcohol, regresé a casa y me dormí. Me desperté recién hace un rato, así que no sé si fue por los saquitos aromáticos o por la ebriedad.
Ania preguntó:
—¿Además de dormir mucho, hay otros síntomas?
Felipe pausó por un momento y respondió:
—Me levanté un poco mareado. Después de una ducha, me sentí mucho mejor,