No podía dormir, no dejaba de pensar en el beso tan apasionado que me di con Dylan al despedirlo. No tengo voluntad con ese hombre. Era la una de la madrugada cuando escuché revuelo en la casa. Al salir del cuarto Betty caminaba en el pasillo llorando, la abracé, no sabía qué pasaba, en el cuarto vi a mi mamá con Cadie en brazos y Rafael tomando su temperatura.
—La tiene muy alta.
Rafa le quitó la niña a mamá y se metió con ella al baño, con todo y pijama se metió debajo de la regadera para moj