Ver a un doctor nervioso era un cuento, Rafael no tenía cabeza para asistir al nacimiento de su hijo, solo se quedará en el quirófano como su esposo, más no como médico. Sus colegas le tomaron el pelo, cuando llegamos a las dos de la mañana. José Luis se adelantó.
La cesaría estaba programada para semana y media a principio o mediados de abril, pero ¡qué va! Este pelao tenía ganas de conocer a su hermanita y nació a finales de marzo. Tal fueron los nervios de Rafa que fui yo quien condujo hasta