Estaba molesto, celoso y me llevaba el puto demonio. Ese pendejo no se acercará a mi Bodoque.
—¿Te paso a recoger para ir en la moto a la escuela? —podía llevarla a todos lados.
—Sí quieres ir a trotar, hazlo, la calle es libre, con lo segundo, puedes venir a buscarme en dos patas, jamás me montaré en esa moto y te las cantaré plena, Dylan Miller, de entrada, piensa lo que se te dé la gana. La moto era una adquisición mutua, yo quería montarla de primera, pero tú pensaste e hiciste otra cosa, a