Traté de sonreírle, él se quedó mudo, parecía una estatua, yo saqué dignidad y como si él no fuera tan importante para desestabilizarme decidí continuar, las ganas de llorar me las tragué con las matas que tenía de merienda.
Betty jugaba con la comida, era la primera vez que, en un receso nuestro, no hablábamos en común, Ricky, Lucían y Lucas hablaban de música, Betty miraba con tristeza a la mesa donde se sentaron las nuevas chicas, Dylan sumergido en lo que esté pensando y yo haciendo lo que