Mi tía miraba el lugar.
—A Dylan se le metió el arrebato y cuando menos lo pensé ya había colocado varias, yo solo las pinté la semana pasada. —señaló el otro extremo—. Allá, en medio de las dos bongas, vamos a hacer un bohío, ¡Ah! Y no te la pierdas. En algunos árboles a futuro vamos a poner argollas de un árbol al otro, dejaré varias hamacas en unos guacales para el que quiera la amarre y se eche una siesta después de un gran sancocho.
» También haré un camino de árboles, desde la finca hasta