No me sentía bien, Dylan había estado saliendo y entrando a la casa, se despertó muy temprano, tenía algo que hacer con el abuelo y Rafa, se fue en su caballo. Regresó, desayunó conmigo, luego se encerró con la estúpida modelo esa. Menos mal ya le falta un mes pa’ que se largue, todo lo relacionado con su segunda gira iba muy bien.
Hadassa, mi princesa, era lo más bello de la vida, cada vez más hermosa. Me senté en la cama; Rayan viene muy grande, él solito tenía un arroz con mango en el vientr