—No lo sé, debemos hablar eso con Rafael. Lo único que quiero es que ya no se te llene el estómago de sangre. —Me dio un beso en el cabello.
—Hola.
Elsa tomó un taburete. Ricky una vez se percató de la ausencia de Betty me preguntó y le dije que se había quedado histérica, llena de rabia por los celos. Era el colmo que llegara con otra mujer dando a entender que durmieron juntos; se lo dije de manera exagerada, pero ese par se adora y requieren de un empujoncito, además eso no hace daño. Y al