Me dio un segundo nocaut, vaya Bodoque, sí sabia dar golpes, jugando con mis promesas.
—Convertirme en un vago, drogadicto, sin sueños, eso versus el bullying por ser gorda y aspirar solo a ser la hermana de los hombres a mi alrededor porque, ¡pobrecita!, es tan tierna, solo inspira a que sea nuestra hermanita.
—¿Te dolió lo que te dijo, Lucas? —No me miró y sentí más rabia.
—Dylan, como diría el abuelo, cógelo como una experiencia. Si me vuelvo a enterar, escuchar un rumor, un chisme en donde