Betty esperaba mi respuesta.
—Sal mañana mismo, enfréntalo, exígele que te explique. Si esperas más tiempo puede que se vuelva a esconder, por qué eso es lo que, hecho, huir.
—Pero Cadie…
—¡Aja!, ¿y pa’ qué está la madrina? Tú aclara, estás embarazada, debes de procurar darle un buen embarazo al bebé, y para estar colgando mejor caer de totazo.
—Tienes razón, aunque el embarazo no me ha dado nada. Dile a mamá Samanta que bajo en un rato. Voy a comprar el tiquete a Atlanta.
—Llámate a Lucas, él