Narra: Amelia
El eco de las sirenas de interceptación perimetral del Banco de Inglaterra estallaba en las bóvedas de mármol de Carrara con una cadencia sorda, rítmica y destructiva que marcaba el colapso definitivo de nuestra tregua comercial en la City. Las luces de emergencia del vestíbulo presidencial parpadeaban en un abanico de tonos escarlata, proyectando líneas gélidas sobre el granito mientras corríamos a través de los pasillos de seguridad del ala este. En las pantallas de los paneles