—Sí.
La respuesta cortó el aire de Sofía y el ambiente se tensó entre los dos. No hubo dudas, ni nerviosismo a su respuesta. Era una declaración tan abrupta y segura que Sofía sintió que el agarre de la manzana en su mano se aflojaba. El sí de Alejandro no se refería solo a ser un hombre mejor que Lucas. Se refería a la pregunta implícita que ella había dejado flotando desde el beso.
¿Realmente él había sentido algo esa noche cuando se besaron por primera vez?
La respuesta para Sofía era aterra