Capítulo 23
—John... —susurró, jadeando.

Su mirada, antes perdida, se volvió gélida.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó con voz baja y cortante.

—Yo... estaba preparando el café —respondió ella, confundida, con los ojos muy abiertos y la respiración entrecortada.

— ¿Por qué cantabas?

— Me gusta cantar... —murmuró, casi inaudible.

Él la miró fijamente por un instante y luego dijo con frialdad:

— No cantes. —Las palabras sonaron como una sentencia—. No quiero oírte cantar. ¿Entendido?

Elizabeth asintió con un ligero movimiento de cabeza, tragando saliva.

Pero sus ojos... sus ojos no se bajaron. Había miedo en ellos, sí, pero también algo que John detestaba en ella: dignidad.

Y eso lo enfureció aún más.

Quería quebrarla.

Quería arrancarle esa máscara de chica buena, de esposa dedicada. Pero ella no estaba quebrada. Todavía no.

John avanzó y Elizabeth retrocedió hasta apoyarse en la encimera. Él puso las manos a ambos lados de ella.

Ella volvió la cara y cerró los ojos, temblando por lo que pudiera venir
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP