En unos pocos minutos llegaron a casa de Cristian y entraron, habían dos chicos esperando adentro, ambos eran altos, uno era peli negro de ojos azules, vestía todo de negro y su mirada era seria; el otro chico era rubio de ojos verdes, vestía un poco elegante y muy sonriente.
—Disculpen la demora, pero recién salí de la Universidad.
—No te preocupes, José nos atendió bien. —Sonrió aquel rubio —Hace mucho no te miraba, pero por lo que veo has mejorado bastante, ¿es tu amiga?.
—Traeré las cajas.