La alarma sonó un poco temprano, media hora más temprano para ser exactos.—¿Por qué es tan temprano?, no recuerdo haber puesto la alarma a esta hora. —Espetó Cristian—Yo lo hice. —Se subió sobre él —A esta hora me dan muchas ganas de que me cojas, pero nunca se puede. —Regó besos por el cuello del contrario —Quería aprovechar hoy... —Dijo moviéndose en vaivén—Sara... Ya me calentaste. —Apretó sus caderas con fuerzaCristian metió sus manos debajo de la ropa de ella, acariciando