Llevábamos tanto tiempo sin tocarnos, por fin lo habíamos hecho de nuevo, y aunque hicimos el amor dos veces, aún quería sentir su pené llenándome una y otra vez.Quería más y más de ese grande miembro que llevaba Esteban bajo sus pantalones, quería que volviera y me hiciera más y más fuerte. Había quedado exhausta pero complacida.Me tiré en mi cama y no paraba de pensar en eso, sólo me sonrojaba recordar cómo sentía su miembro dentro, ver su rostro de excitación, escuchar sus jadeos y