Paloma revisaba todo lo relacionado con la casa de Luciano; ella era quien se había quedado a cargo del cuidado de aquel bello hogar. La joven mujer aún recordaba a la anciana que le vendió aquel lugar.
Cuando lo adquirió, ella creía que ese lugar le iba a traer paz y tranquilidad, pero estaba muy lejos de aquella conclusión.
Luciano nunca pudo estar tranquilo; por un momento se sentía culpable. ¿Cuántas cosas no se pudieron evitar si ella se hubiera dado cuenta de que su hermano se estaba hund