—Ho… Hola, Adrien… —pronunció ella sintiendo una extraña mezcla de emociones.
—Hola, Laura… —¡Un gusto verte! —Pasa, pasa, Adele aún no está despierta, pero pasa, ¿gustas un poco de café y tostadas en lo que ella despierta? —propuso Adrien, recordando lo que solía desayunar su exmujer.
Laura por un momento recordó aquellos cálidos momentos.
—Es… Está bien…
—¡Vamos! —dijo Adrien caminando hacia dentro de su casa.
—Tu casa es enorme… Es bello el lugar… —dijo Laura admirando cada detalle del l