Luciano miró a la mujer que se encontraba en su habitación; su rostro estaba lleno de lágrimas y su mirada se encontraba cargada de ira.
Aquello realmente le estaba provocando cosas que no quería sentir; no podía hacerlo a un lado. Caminó hacia ella y, de un solo movimiento, redujo el espacio que había entre ellos.
- ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué esperas de mí? ¿Qué demonios buscas de mí? -dijo Luciano clavando aquellos fríos ojos en los de Amelia.
Amelia quería responder, pero la intimidante mir