- Luciano, te podría regañar en este momento por haberme ocultado lo de mi pequeña Almendra, pero sé que estás tomando cartas en el asunto y van bien.
Honestamente, desearía que decidieras regresar a Italia, desearía que pudieras traerla aquí, quisiera poder cuidarla después de sus terapias, quisiera poder mimarla, pero tampoco te voy a obligar a hacer algo que no quieres…
Solo te voy a advertir algo: si no detienes la búsqueda de Luis Pastrana, Antonio lo hará. Piensa bien qué es lo que quieres