Massimo, como padre, trataba de ser duro, a su manera, pero definitivamente el ser padre le estaba sobrepasando.
Al final, toda la familia fue a donde se encontraba Paolo. Al entrar, se sorprendieron al verlo ahí recostado, estaba conectado a una intravenosa, una enfermera lo revisaba mientras él desayunaba tranquilamente, o al menos eso parecía a primera vista.
La gente de Luciano lo había trasladado ahí y le había hecho una gentil sugerencia: nada de lo que había sucedido en aquella bodega deb