Ya había pasado una semana desde que Paolo y Vania se habían casado, Massimo se encontraba en la oficina desde donde Laura llevaba las riendas del negocio familiar.
El hombre observaba con atención a su hija mientras ella tomaba una llamada de casa, al finalizar esta, el hombre no pudo quedarse callado y dijo:
- Laura, ¿Qué sucede entre tú y Adrien?
- ¿Cómo? -dijo Laura dejando el documento que revisaba.
- Desde la boda de Paolo, noté que tanto tú como Adrien están distantes y Adele me comentó que discuten mucho cada que se ven.
- Conoces a Adele, suele exagerar las cosas. -dijo Laura, minimizando el asunto.
- No hija, no suele exagerar las cosas. Hija… No quisiera más problemas de los que ya tengo con Paolo, por favor, tenme confianza y dime, ¿qué sucede? -dijo Massimo temiendo que sus sospechas fueran ciertas.
Laura suspiró y lo miró a los ojos.
- Papá, ¿alguna vez te arrepentiste de casarte con mamá? -preguntó Laura con sinceridad.
- ¿Arrepentirme? -preguntó Massimo sabiendo que su