Pierre, por alguna extraña razón, sintió que podía confiar en aquella jovencita, por lo que dejó salir lo que su corazón afligido no había dejado.
- ¿Sabes? No todo el tiempo tuve a Paolo conmigo…
- ¿Cómo? -preguntó Vania intrigada ante aquellas palabras.
- Como podrás haberte dado cuenta, Paolo tiene dos padres…
Ella movió la cabeza en afirmación.
- Bueno, Massimo estuvo con Paolo desde que nació, legalmente él era su padre. Actualmente, ese hombre y yo, hemos encontrado la mejor manera de convivir.
Paolo llegó conmigo cuando tenía casi 17 años, él junto a su hermano menor vinieron aquí luego de enterarse de que yo era su padre. -dijo el hombre con un poco de nostalgia al recordar aquellas épocas iniciales.
El hombre sonrió al traer a su mente atormentada los primeros días de convivencia con su hijo, pues ahí fue donde, al ver la felicidad de su hijo al descubrir el mundo en el que Pierre se desenvolvía, decidió darle todo lo que nunca le había podido dar.
Por otro lado, Vania no ente