Amelia aprovechó la distracción de Edgar para salir corriendo, hoy día, podía decir que conocía hasta dónde podía llegar aquel hombre y, plenamente, sabía que sus acciones nunca eran buenas.
En algún momento, creyó en él, creyó que era consciente de todo el daño que le había hecho, creyó que valoraba lo que un día fueron, creía que, por aquello, él simplemente la dejaría hacer su vida, pero la realidad era muy diferente.
La mujer llegó lo más rápido que pudo a casa, se encerró sin ver quién la