Mundo ficciónIniciar sesiónSu arma me sigue apuntándome, con cuidado me acerco, bajo su arma hasta quitarla de su mano y guardarla junto a la mía en un costado.
Ella no dice ninguna palabra, tomó sus manos y siento cómo tiemblan, las llevo hasta mi boca y dejo un beso en ellas.
—Dante... —Susurra con dificultad —. Cariño ¿Eres tú?, no lo puedo creer.
La tomó por la cintura, apoyo mi frente contra la de ella y acarició







