Maxin
Prosigo en ser servicial sin quedar tan exhausto a medida que avanzo y me recuerda el día menos esperado: Anuncio de la fecha del matrimonio.
Trago en seco, presiento el nudo que interviene en mi garganta al nombrar a los imbéciles de los turcos. En contraste a la reunión en la que ahora me encuentro presente me saca de las casillas al no hallar alguna alternativa o posible solución de escape.
El caos solo es un inicio, creí que éramos cuatro incluyendo a los turcos, no obstante, al cabo