Han pasado tres días desde el incidente. Durante estos tres días, ella se quedó en casa. Su esposo no le había permitido volver a su clínica; quería que descansara y se asegurara de estar completamente bien. Monique, de hecho, se sentía mejor. Ocasionalmente recordaba lo sucedido, pero ya no le recorría un escalofrío por la espalda. Parecía que su esposo deseaba que olvidara por completo lo ocurrido, pero ella sabía que no podía. El recuerdo permanecería con ella de por vida, y lo único que pod