Armando.
Luego de un largo viaje de 2 horas Llegamos a Villa Fontana, a la residencia de mí ahora socio David
Mi esposa anda distraída y eso que aún no hemos entrado a la fiesta. Mis ojos recorren su delgado cuerpo, realmente se ve deliciosa y ese vestido la hace ver exquisita, sexi, hermosa y linda para mí. Deseo desnudarla y hacerla mía sin cansancio.
Que bárbaro tengo que controlar a la Bestia que hay en mí.
Me aguantare las ganas hasta que termine la fiesta.
—¿Estas bien?— Pregunté preocup