Cuando Selena se preparaba para salir a trabajar, la sorprendió la llegada inesperada de su suegra, que estaba en el porche.
—Tory... —saludó Selena.
—¿Ya vas a salir a trabajar? —preguntó Tory.
—Sí.
—¿Dónde está Anton?
—Acaba de salir de viaje de negocios —respondió Selena mientras miraba con ansiedad el reloj por tercera vez.
Sin cortesía ni consideración por el hecho de que Selena iba tarde, Tory entró a la casa.
—¿Dónde está el dinero? —exigió Tory tras un breve silencio.
Selena la miró, con